Este lunes 2 de marzo comenzó oficialmente el Taller Municipal gratuito de Dibujo y Pintura para adultos en Rojas. El espacio funciona en la Biblioteca Municipal y está a cargo de la profesora Sabrina Nicastro, con clases los lunes y jueves de 17 a 20 horas.

Según se informó desde el área cultural, el taller inició un nuevo ciclo con participantes nuevos y habituales, en un ámbito que fue presentado como “renovado” y pensado para el encuentro, la expresión y el aprendizaje artístico.
Convocatoria sostenida gracias al compromiso docente
Más allá de los anuncios oficiales, lo cierto es que el taller vuelve a generar un marcado interés en la comunidad. Año tras año, la convocatoria se sostiene principalmente por el compromiso y la dedicación de la docente a cargo.
Vecinos y participantes destacaron el esfuerzo de la profesora por mantener vivo el espacio formativo, resaltando que “los talleres de Rojas funcionan gracias a los profesores y al entusiasmo de la gente que asiste”.
El espacio, nuevamente en debate
No obstante, junto al reconocimiento al trabajo pedagógico surgieron cuestionamientos respecto al lugar asignado para el desarrollo de la actividad.
Algunos asistentes señalaron que el ámbito de la Biblioteca Municipal resulta reducido para la cantidad de participantes y poco adecuado para un taller artístico que requiere materiales, movimiento y libertad para trabajar sin restricciones; y la prueba de ello son las imágenes que desde el propio municipio se difundieron. Gente disfrutando del taller pero amontonada.
El arte necesita un espacio propio, donde se pueda ensuciar sin culpa.
En ese sentido, la pregutna es: por qué no se destina un espacio más amplio y funcional, como el SUM de la Casa de la Cultura, que según distintas voces permanece subutilizado?.
Una política cultural que genera dudas
El debate vuelve a poner sobre la mesa la planificación cultural del Ejecutivo encabezado por Román Bouvier. Si bien el Municipio promociona el carácter gratuito del taller y su continuidad en el tiempo, desde el ámbito artístico advierten que no alcanza con sostener la actividad si no se garantiza un entorno adecuado.
La cultura no se fortalece solo con discursos y publicaciones oficiales, sino con decisiones concretas que dignifiquen los espacios de trabajo.
Rojas cuenta con infraestructura que podría potenciar este tipo de propuestas, pero la falta de criterios claros en la asignación de espacios vuelve a generar malestar.
Mientras tanto, el taller continúa, impulsado por la vocación docente y el entusiasmo de quienes encuentran en el arte un lugar de expresión y encuentro.
La pregunta queda abierta: ¿realmente se valora la cultura local o simplemente se la sostiene con lo mínimo indispensable?
El desafío para la gestión municipal no es solo inaugurar ciclos, sino demostrar con hechos que los talleres artísticos son una prioridad y no un complemento decorativo dentro de la agenda cultural.