Anunciaron la fiesta por el 30° aniversario de La Minga


«Treinta vueltas al sol» se llamará el evento que incluirá espectáculos musicales y teatrales, destrezas de circo, cine, radio abierta, marionetas, títeres, feria de artesanos, talleres, exposiciones, «filosofía a la gorra» y numerosas actividades más.

La Minga festejará su trigésimo aniversario con un espectacular evento que tendrá lugar en el galpón cultural de avenida San Martín e Yrigoyen durante los días 22, 23 y 24 de noviembre próximos (fin de semana largo).

La gran fiesta popular será gratuita, abierta y al alcance de toda la comunidad. «Como lo fue siempre, desde sus inicios; como lo sigue siendo y como ojalá continúe con el paso del tiempo», afirmaron los organizadores.

El evento tendrá actividades variadas; algunas, en el interior del galpón; otras, al aire libre; todas de alto vuelo artístico y grandes atractivos para una comunidad que durante treinta años disfrutó de estos encuentros. Habrá espectáculos musicales y teatrales; destrezas de circo; cine, radio abierta; marionetas; títeres; feria de artesanos; talleres; exposiciones y «filosofía a la gorra», entre otros.

La Minga vive con un enorme compromiso, no menor que las expectativas, esta gran fiesta popular prevista para noviembre. Al respecto han manifestado sus hacedores:

«Quién hubiera dicho que en unos utópicos sueños de hace unos treinta años, se gestaba este presente de vida activa, cultural, genuina y de memoria. La Minga, una fiesta popular la bautizamos... "Minga" en honor de aquellas juntadas vecinales, cuando el campo era de la gente y la solidaridad aunaba esfuerzos en pos de un bien común; cosechas, siembras comunitarias y vecinales; frutos de la tierra que luego eran festejados con bailes y comidas. "Minga", palabra de pueblos originarios, recuperada y actualizada; y fiesta popular para que la gente, el pueblo, festeje sin necesidad de nada más... Así comenzamos, allá en la plaza San Martín, centro activo de la ciudad con la unión y amalgama de artesanos, músicos, actores, titiriteros, murguistas... así armamos la fiesta y por supuesto, casi espontáneamente, llegó la gente, el pueblo, el que le da vida y colorido a la existencia.

«Y no paramos más. Se nos escapó de los sueños y de las manos... artistas y pueblo entendieron la consigna, se la apropiaron y generaron estos encuentros, estas citas mingueras dos veces al año y con la consigna de pasar momentos inolvidables de identidad, cultura y sueños, de una sociedad para la sociedad.

«Después de un tiempo de crecimiento y de generación espontánea de cultura popular, donde la plaza se llenó de colorido, de aroma a locro y choripanes, de municipalidad desbordada de gente, nos trasladamos a la explanada del ferrocarril San Martín. Ya se le agregaba a la cita el destino de trenes, de llegadas y de despedidas... pero aún faltaba la estación final, la casa propia, el anhelo de un lugar donde además de las fiestas anuales y comunitarias, se pudiera llevar a cabo y concretar un proyecto cultural que, como una pieza de barro, tomara forma desde los orígenes y se desarrollara en obra casi espontáneamente. Por supuesto, con el respeto irrestricto del embrión primario: fiesta popular al alcance de todos, donde el dinero no fuera barrera ni impedimento para arrimarnos a la expresión de los artistas hacia con la gente.

«Llegó a nuestro camino nómade y callejero el querido galpón, viejo edificio ferroviario, donde arribaban las encomiendas a la ciudad. Devastado y casi en la ruina, como supieron dejar a los trenes y sus asuntos los cipayos de siempre, supimos rescatarlo del olvido, de la negligencia, y convertirlo en lo que es hoy, un orgullo de los rojenses, que se brinda a sus habitantes y a la zona como una alternativa cultural que trata de mantener las de la identidad, la memoria y la solidaridad; atributos indispensables para el bien común; herramientas fundamentales para lograr una sociedad justa y orgullosa de sí misma.

«La Minga significa juntada de la gente, La Minga es la expresión de la solidaridad y el esfuerzo humano, en pos de un bien común: la identidad y la expresión de un pueblo que no quiere perder sus raíces; las reinvindica, las recicla y las actualiza sin perder su esencia de humano. Ojalá que este camino de apenas treinta años transitados tenga el apoyo y la unión de quienes entendieron y entienden la propuesta; ojalá que aquel quijotesco sueño de hace un tiempo crezca, se recicle y transite muchos años mas... habremos entendido que la cultura y las manifestaciones artísticas de una sociedad afirman sus raíces para que ninguna brisa ocacional trate de cambiar su camino solidario y para todos.»

 

Comentarios

Más Noticias

Descubre el poder curativo de la aromaterapia.
  • 10 | 12 | 2025 | La creciente presión de los costos logísticos —que puede absorber hasta un 28 por ciento del valor del grano según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario— está acelerando un cambio estructural en la manera en que el agro argentino gestiona sus decisiones comerciales. En este escenario, la digitalización emerge como un factor clave para mejorar la eficiencia y recuperar competitividad....